Peter Pan.

sábado, 28 de junio de 2014

El miedo es relativo; es depende de con quién se mire.

¿Por qué tenemos miedo? Es una pregunta que siempre he tenido en la cabeza. ¿Acaso es el sentimiento que más sentimos y por eso me llama más la atención? Creo que sí, y que no. No es más habitual ni menos, pero es más fácil detectarlo, sobre todo porque muchas veces va unido con otros...Por ejemplo, con el amor. ¿Por qué tenemos miedo cuando estamos enamorados o pillados por alguien? Tenemos miedo al olvido, al rechazo, al amor en general, porque sabemos que el corazón es frágil, y que si no se trata con cuidado se puede romper.Y aun sabiendo eso somos capaces de arriesgarnos, afrontando el miedo y luchando contra él por algo que sabemos que es posible que no funcione...Y es irónico, porque en ese momento el miedo queda en un primer plano que podemos vencer, pero con cosas más sencillas como las fobias no somos quién a hacerle frente. ¿Y de esto quién tiene la culpa, el miedo por afectarnos distinto o nosotros por sobreponer el amor a cualquier otra cosa? La segunda opción es la correcta. Creo que cuando se está enamorado no te importa correr ningún riesgo porque sabes que si todo sale bien la felicidad que vas a sentir será infinita. O tal vez solo dure unos segundos, pero eso da igual. Lo que importa no es la duración, sino la fuerza con la que te coge ese sentimiento. Es mejor pasar dos segundos al lado de la persona que quieres que ocho años con alguien al que únicamente aprecias. ¿Por qué? No lo sé. Pero estoy segura de que quien ama de verdad, quien siente de verdad lo que dice es capaz de hacerse añicos con tal de que la persona que ama no se lleve ningún rasguño. 
Y supongo que por eso el amor y el miedo muchas veces están unidos, porque cuando quieres a alguien eres capaz de matarte si sabes que el otro podrá vivir. Y cuando te empiezas a dar cuenta de que sientes eso te empiezas a preocupar, porque tu felicidad ya no depende de ti, y os puedo asegurar que no hay mayor error que dejar tu felicidad en manos de alguien que no eres tú mismo, porque no sabes si ese alguien cuidará por ti esa felicidad. Y normal que empieces a tener miedo, estás dejando a otra persona una parte de ti que es posible sea la más importante. Yo me acojonaría, vaya (y ya lo he hecho). 
Pero supongo que es algo normal, aunque si lo piensas fríamente parezca una locura. Pero así son las cosas... Saltarías desde lo más alto del Empire State aún con miedo si te dicen que al final de la caída la persona que quieres está ahí debajo para no dejarte rozar el suelo. 
Lo harías todo por esa persona, y el miedo está ahí, porque no sabes si esa persona lo haría todo por ti. Pero habrá que arriesgarse, ¿no?

1 comentario:

  1. ¡Wow!
    Eso fue increíble, ahora ya entiendo un poco más la percepción del miedo en el amor, gracias.

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