Ella siempre quiso ser la chica consentida, la chica guapa del colegio. Siempre quiso encajar con el resto. Ser la que tenía amigos en cualquier parte. Ser la chica diez para todo el mundo. Pero no. La vida quiso que ella fuera todo lo contrario para que aprendiera que no todo es fácil. La vida es dura. Pero así ella pudo enfrentarse a todos los baches que le vinieron, a cada obstáculo que tenía el camino. Siempre erguida, siempre sonrisa en la cara. Ella caía como caemos todos alguna vez, pero lo suyo era una caída constante, y aún así se sabía levantar para seguir con su vida. Ella nunca se dejó ver débil, aunque a veces decaía. Todo el mundo decae a veces, pero todos podemos seguir. Todos somos fuertes.
sábado, 22 de junio de 2013
Todos somos fuertes.
Nunca pudo ser como ella quiso. Siempre fue la rara, la distinta, la diferente. La odiada, la que no era querida por los demás, pero sonreía. Y ahora dime tú, ¿por qué no haces lo mismo que esa chica? ¿Por qué estás mal por tantas estupideces que al final olvidarás con el paso del tiempo? Ella luchó, se llenó de valor y pudo seguir adelante con su vida, con una sonrisa que nadie le supo ni le pudo volver a quitar. Fue fuerte cuando ser reían en su propia cara de ella misma. Fue fuerte, siempre lo fue. ¿Por qué tú no? Ella supo ganar, supo vencer a los que tantas veces hicieron hacerla llorar. Ella se cayó miles de veces, pero se levantó el doble de veces. Fue fuerte, siguió con su vida. Supo seguir con ella. ¿Por qué tú no eres capaz ni de intentarlo? ¿Acaso no eres fuerte? ¿No eres capaz de caer y levantarte? Lo eres. Ella fue fuerte. Tú también.
miércoles, 19 de junio de 2013
Momentos equivocados.
He cometido muchos errores en mi vida, muchos momentos y hazañas. Tantas metidas de matas, tantos momentos equivocados, tantos incómodos silencios por estar con personas equivocadas... Y caídas, cuántas caídas. Muchos momentos han sido errores, errores que cuando los cometía no los veía como lo que eran. Los veía simplemente como momentos que iban a pasar, pasaban y ya estaba, pero no; algunos te hacían estancar día tras día, hora tras hora. Pero tú no te dabas cuenta, ¿cómo darte de cuenta de que lo que te hace feliz es un error? Es...complicado.
No eres capaz de darte cuenta de todo lo que te puede hacer daño, simplemente porque te hace feliz. Pero pasa el tiempo, las cosas cambia, las personas cambia... Y se van abriendo heridas que antes no existían, heridas que nunca deberían haber existido, pero ahí están. Se perciben, pero no se ven, son heridas internas; que nadie salvo tú puede saber que están ahí, pero que, alguien, algún día, las puede llegar a notar levemente. Heridas que nunca son buenas, heridas que nunca se cierran, que siempre te recuerdan a algún momento, a un momento equivocado.
martes, 18 de junio de 2013
Todo cambia.
A veces necesitas frenar, parar en seco. Darte cuenta de que todo va muy rápido, pero no siempre lo haces. Vas rápido, a toda hostia, sin saber bien a donde, y ahí es cuando sabes que necesitas parar, que tienes que aflojar, porque si no, no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor. Frena. Y cuando por fin lo haces, ves las cosas de otra forma, de otra manera, las cosas cambias; las personas cambian.
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