Peter Pan.

miércoles, 28 de agosto de 2013

¡Qué mágica es la música!

Posiblemente es que soy muy sensible, o es que escuchando a Ed Sheeran no me queda otra que ponerme así. Por eso escribo. ¿No crees que es extraño ponerte así simplemente por cosas como la música? A mí es algo que hace que me guste muchísimo más, esa manera de llegar a ti y de, sobre todo, llegar a tu interior y hacer que cambies de ánimo simplemente con una letra, un ritmo y una melodía. Por ejemplo, ¿a quién no le ha echo llorar Ed Sheeran? ¿Quién no se ha sentido fuerte escuchando a Demi Lovato? Es increíble como algo así puede llegar a hundirte, o todo lo contrario. ¡Qué mágica es la música! Y siempre está ahí. En un anuncio, en la banda sonora de tu película favorita...o en cualquier. Porque, ¿qué serían las películas de terror quitándole esa música que te pone aun más nervioso? O las fiestas de pueblos sin canciones de orquesta. ¡O incluso el camino en coche hacia quién sabe dónde sin la radio! La música es parte de nosotros, de nuestra rutina y, con ello, de todo el mundo. Porque es posible que a ti no te guste la misma que a tu vecino, pero al fin y al cabo, gracias a la que tú escuchas o a la que escucha él, cada uno llegáis a sentiros como si estuvierais en otro mundo. Sin problemas, sin nada salvo tú y la música. Y es que, los que no tienen esa opinión sobre la música, sea cual sea la que escuchen, que equivocados están, ¿no? Porque, ¿cómo vivir sin esa canción que, siendo triste o alegre, siendo como sea, te hace sentirte único, te hace subir tu ánimo?

Y no hablemos solo de el qué hace sentir, sino también de qué se intenta transmitir con ella. Cuántas canciones estarán escritas en contra de algo, o luchando por lo otro...Cuánta música compuesta para hacernos ver cómo está de verdad el mundo...Cuántas canciones que tienen como letra un mensaje oculto, un mensaje que, tarde o temprano le encuentras sentido. Y no siempre el mismo sentido. Cada persona le encuentra el sentido que él le quiere dar. Y es que...la música no es más que letras con ritmo y melodía que ocultan un mensaje. Algunas canciones lo tienen, otras sin embargo solo tienen ese ritmo y esa melodía que, en algún momento, hemos escuchado, pero que nunca hemos encontrado ningún mensaje, o ningún sentido a él. Qué compleja es la música. ¡Pero a la vez qué bonita es!

sábado, 24 de agosto de 2013

[Inserte el título que quiera, al final no tendrá que ver con lo que quiero decir]

Rabia y dolor en uno solo. Un mismo cuerpo que poco a poco se va desintegrando. Oscuridad, miedo. Las paredes se van acercando a ti, mientras tú sigues en medio, intentado pedir ayuda, pero algo falla. Tu voz no sale. Intentas con todas tus fuerzas salir de allí. Pero de qué sirve salir si no sabes a dónde, te preguntas. Las fuerzas se agotan y las paredes están cada vez más cerca. Empiezas a notar que unas manos te agarran por la garganta, intentando matarte sin necesidad alguna de hacer casi fuerza, porque no te opones. Los ojos se te inundan de lágrimas pero no sientes ya nada. Te preguntas cómo has llegado a tal punto. Cómo has dejado que todo lo malo te gane. Cómo has podido rendirte. Vuelves a abrir los ojos y esas manos que te aprisionaban se han esfumado. Las paredes van volviendo a su sitio mientras tú vuelves a sentir la energía que, anteriormente no sentías. Te levantas y sigues adelante. Una calle aparece justo delante de ti, y caminas por ella. Y vuelves a sentir ese dolor. Pero esta vez no, esta vez no le dejas ganar. Corres hasta que te das la vuelta y notas que la oscuridad se ha ido. Por fin.

No es nada del otro mundo, ¿no? Todos hemos pasado por algo parecido. Digamos que es más psicológico que físico. Más de una vez te has podido sentir destrozado y sin ganas de vivir. Pero un día, sin más, le ganas la batalla al dolor y todo va cobrando poco a poco el sentido que tenía antes. La vida vuelve a ser vida. El mundo ni siquiera ha notado nada, pero aun así crees que algo ha cambiado en él y no te das cuenta que quien ha cambiado, eres tú. Eres más fuerte e increíblemente notas que nada te puede parar. Así es la vida, ¿verdad? Baches y obstáculos que no te permiten llegar a tu meta. El propósito es pasarlos unos tras otros hasta que alcances lo que siempre has querido. Tu sueño.   

martes, 13 de agosto de 2013

Seguir es improbable, no imposible.

Que jodido es a veces tener que encajar que nada va como tú lo esperabas y aun así tienes que seguir adelante. Y no tienes fuerzas...pero sigues intentando ser valiente cada día, a cada hora, y hay veces que es tan difícil... Veces en las que prefieres rendirte y mandarlo todo a la mierda. Pero sabes que eso no es lo que debes hacer, tienes que seguir pase lo que pase, siendo fuerte o siendo débil, estando bien o mal, sonriendo o llorando, pero tienes que seguir adelante. La putada es seguir adelante sin saber porqué tienes que seguir. ¿Por qué no rendirse? ¿Por qué no debería abandonar? No quiero seguir siendo fuerte, no puedo seguir siendo fuerte. Te caes y no sabes ya cómo levantarte...no tienes ánimos para nada, y ni siquiera lo que antes te daba fuerzas te las da ahora. A lo mejor un día te levantas y dices: ''hoy es un nuevo día, vamos'' y puedes volver a ser fuerte poco a poco, y una sonrisa se posa levemente en tus labios. Una sonrisa fuerte, que ha superado más lágrimas y engaños que cualquier otra. Y, otra vez, eres fuerte.