¿Por qué tenemos miedo? Es una pregunta que siempre he tenido en la cabeza. ¿Acaso es el sentimiento que más sentimos y por eso me llama más la atención? Creo que sí, y que no. No es más habitual ni menos, pero es más fácil detectarlo, sobre todo porque muchas veces va unido con otros...Por ejemplo, con el amor. ¿Por qué tenemos miedo cuando estamos enamorados o pillados por alguien? Tenemos miedo al olvido, al rechazo, al amor en general, porque sabemos que el corazón es frágil, y que si no se trata con cuidado se puede romper.Y aun sabiendo eso somos capaces de arriesgarnos, afrontando el miedo y luchando contra él por algo que sabemos que es posible que no funcione...Y es irónico, porque en ese momento el miedo queda en un primer plano que podemos vencer, pero con cosas más sencillas como las fobias no somos quién a hacerle frente. ¿Y de esto quién tiene la culpa, el miedo por afectarnos distinto o nosotros por sobreponer el amor a cualquier otra cosa? La segunda opción es la correcta. Creo que cuando se está enamorado no te importa correr ningún riesgo porque sabes que si todo sale bien la felicidad que vas a sentir será infinita. O tal vez solo dure unos segundos, pero eso da igual. Lo que importa no es la duración, sino la fuerza con la que te coge ese sentimiento. Es mejor pasar dos segundos al lado de la persona que quieres que ocho años con alguien al que únicamente aprecias. ¿Por qué? No lo sé. Pero estoy segura de que quien ama de verdad, quien siente de verdad lo que dice es capaz de hacerse añicos con tal de que la persona que ama no se lleve ningún rasguño.
Y supongo que por eso el amor y el miedo muchas veces están unidos, porque cuando quieres a alguien eres capaz de matarte si sabes que el otro podrá vivir. Y cuando te empiezas a dar cuenta de que sientes eso te empiezas a preocupar, porque tu felicidad ya no depende de ti, y os puedo asegurar que no hay mayor error que dejar tu felicidad en manos de alguien que no eres tú mismo, porque no sabes si ese alguien cuidará por ti esa felicidad. Y normal que empieces a tener miedo, estás dejando a otra persona una parte de ti que es posible sea la más importante. Yo me acojonaría, vaya (y ya lo he hecho).
Pero supongo que es algo normal, aunque si lo piensas fríamente parezca una locura. Pero así son las cosas... Saltarías desde lo más alto del Empire State aún con miedo si te dicen que al final de la caída la persona que quieres está ahí debajo para no dejarte rozar el suelo.
Lo harías todo por esa persona, y el miedo está ahí, porque no sabes si esa persona lo haría todo por ti. Pero habrá que arriesgarse, ¿no?
sábado, 28 de junio de 2014
Sin saber si reír o llorar, quedándome con las dos opciones.
Hoy tengo uno de esos días que no son ni buenos ni malos, pero que si te dejan elegir entre llorar y reír, las lágrimas se escaparán antes de poder pensar en qué será lo mejor. No creo que exista un por qué específico, solo que hay veces que todo se te acumula dentro y te ahoga. O a lo mejor soy yo, que lo pinto muy mal.
Pero y cuando eso pasa, ¿qué puedes hacer? Yo soy de esas personas que se lo guardan todo para sí y no le explica nada a nadie, que si le preguntan '¿qué te pasa?' respondería con un 'nada' acompañado de una sonrisa que, falsa o de verdad, todo el mundo traga. Porque ahí está otro tema, ¿si se supone que todos lo hacemos, por qué tragamos las sonrisas de los demás? Supongo que porque a veces no nos importa del todo, o porque respetamos que, como nosotros mismos, existan cosas de los demás que no quieran contar. Yo lo entiendo, e intento respetarlo como quiero que hagan conmigo, pero cuando se trata de una persona que te importa y a la que quieres es difícil dejarlo pasar. Pero es su decisión, y tú ahí no puedes hacer nada.
No sé si acaso tiene sentido, si es que alguien lo puede llegar a entender o únicamente puede llegar a pensar que solo soy una chica que todavía no sabe el sentido de nada. Pero supongo que para mí ese es el sentido de todo, el no entender nada y el querer dejarse llevar, pero al final renunciar a ello y comerte la cabeza por situaciones que crees que son demasiado complicadas.
No lo sé, la verdad es que ahora mismo no sé nada. Preferiría no tener estas dudas, pero lo jodido está ahí, en que dudo incluso en las cosas más sencillas. Porque no sé qué siento ni qué debería sentir, no sé qué va a ser de mí estos meses ni qué debería ser. Y tengo miedo, porque muy en el fondo tengo todas las respuestas pero, ¿qué puedo hacer con ellas? Soy demasiado débil como para afrontarlo todo y aun así el orgullo me impediría llevar a cabo muchas de las soluciones. Así que supongo que no puedo hacer nada, y que lo mejor es dejarlo pasar. Y seguir con mis días de no saber si reír o llorar.
Pero y cuando eso pasa, ¿qué puedes hacer? Yo soy de esas personas que se lo guardan todo para sí y no le explica nada a nadie, que si le preguntan '¿qué te pasa?' respondería con un 'nada' acompañado de una sonrisa que, falsa o de verdad, todo el mundo traga. Porque ahí está otro tema, ¿si se supone que todos lo hacemos, por qué tragamos las sonrisas de los demás? Supongo que porque a veces no nos importa del todo, o porque respetamos que, como nosotros mismos, existan cosas de los demás que no quieran contar. Yo lo entiendo, e intento respetarlo como quiero que hagan conmigo, pero cuando se trata de una persona que te importa y a la que quieres es difícil dejarlo pasar. Pero es su decisión, y tú ahí no puedes hacer nada.
No sé si acaso tiene sentido, si es que alguien lo puede llegar a entender o únicamente puede llegar a pensar que solo soy una chica que todavía no sabe el sentido de nada. Pero supongo que para mí ese es el sentido de todo, el no entender nada y el querer dejarse llevar, pero al final renunciar a ello y comerte la cabeza por situaciones que crees que son demasiado complicadas.
No lo sé, la verdad es que ahora mismo no sé nada. Preferiría no tener estas dudas, pero lo jodido está ahí, en que dudo incluso en las cosas más sencillas. Porque no sé qué siento ni qué debería sentir, no sé qué va a ser de mí estos meses ni qué debería ser. Y tengo miedo, porque muy en el fondo tengo todas las respuestas pero, ¿qué puedo hacer con ellas? Soy demasiado débil como para afrontarlo todo y aun así el orgullo me impediría llevar a cabo muchas de las soluciones. Así que supongo que no puedo hacer nada, y que lo mejor es dejarlo pasar. Y seguir con mis días de no saber si reír o llorar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)