Si algo me ha enseñado la vida es que a veces tienes que ser mala persona. Que está muy bien creer en las energías y en el karma, una servidora lo hace, pero creo que llega cierto momento en el que te das cuenta de que no siempre la energía buena se devuelve con la misma. Y que no siempre el karma te dará un buen regalo por haber hecho el bien en algún momento. Sin embargo, me impresiona que siempre devuelva la energía negativa multiplicada por un 8 tumbado.
Y es irónico, puesto que intentar ser buena persona creo que muchas veces está sobrevalorado. Quiero decir, sí, es bonito ser buena persona, pero también son bonitos los unicornios y no por ello los veo. Es que ni siquiera existen. Pues eso mismo pasa con las buenas personas. A día de hoy, no existen. O por lo menos no en la manera en la que la sociedad describe a una ''buena persona''.
Para nuestra querida sociedad, -que tanto asco me da muchas veces, por cierto- una buena persona es aquella que da más por su compañero que por él mismo y que está dispuesto a morir para que 'el prójimo' no sufra ningún daño. Pero eso para mí no es ser bueno, para mí eso es ser una de estas dos cosas: a) gilipollas b) defensor de aquellos a los que quieres. Pero me decanto más por la primera opción, pues en la definición que nos da la sociedad nadie dice que esa persona por la que las buenas personas mueren sea querida. Y siento deciros que si de verdad una buena persona fuese quien muere y mata por sus seres queridos, aquí yo sería la primera que diría que es fácil serlo.
Por eso, querido lector, yo tengo otro punto de vista y otra opinión. Para mí ser buena persona no es cargar con las bolsas de una anciana desde el supermercado hasta su casa, ni ayudar a un ciego a cruzar la calle, ni tampoco lo es darle dinero a un vagabundo de la calle. Eso simplemente es ser amable. Ser buena persona es mucha más que eso. Ser buena persona es tragar mierda, es dejar pasar cosas que son insignificantes al final del día pero que en el momento molestan. Es...como ir en una barca donde va todo el mundo y dirigirla.
Y una a veces se llega a cansar de intentar serlo. Porque no entiende de qué le puede servir ser buena persona si ni Dios le va a dar ni una mísera carantoña por soportar huracanes por los demás. Por eso a veces es mejor ser una hija de puta, porque a lo mejor el karma te lo devuelve, pero por lo menos tendrás un por qué.
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