Me gusta mucho esa palabra. La ilusión es algo que no deberíamos perder y, míranos, cuando somos jóvenes (que no niños) ya la damos por muerta y hasta buscamos dónde enterrarla. Es patético que algo tan bonito como la ilusión lo tiremos a la basura. Y más patético aún es que nos la tiren. Porque tú no echas por la borda tu ilusión ni dejas de ilusionarte porque quieres, porque eso no lo quieres nunca; la echan a los leones por ti porque, qué sé yo, a la gente le gusta ver a las personas sufrir. Sí, creo que es eso. A la gente le gusta ver a las personas jodidas. Pero a estas alturas ya no me sorprende nada.
Pero aún así yo soy una persona que vive de ilusiones desde un punto de vista realista y aunque no siempre sea algo bueno- que no lo es-, tienes la ventaja de que ya te esperas la desilusión. Qué palabra más fea, ¿verdad? Te quitan la ilusión... ¿no veis? Te la quitan. No tú. Tú, no.
Pero total, que ya te esperas la hostia, porque siempre pasa. Es triste pensar que muchas veces lo único que tiene sentido en esta vida es esperar la próxima paliza que te dé el mundo. Y lo peor de todo es que, aún sabiéndolo, terminas esperando. Esperar tanto y recibir tan poco...la verdad es que no es justo.
Pero no estamos hablando de lo justo y lo injusto. Estamos hablando de las ilusiones, de las desilusiones y de la mierda de mundo en el que vivimos. Y, joder, lo bien que estaría que las personas dejásemos de ser tan hijas de puta entre nosotras. Pero eso no va a pasar, ¡claro que no va a pasar! ¿Y por qué no pasa? ¿Eh?
Creo que la única respuesta es que nos han jodido tantas veces que nosotros hacemos lo mismo. A veces incluso pienso que va en nuestro ADN. Tal vez sí, quién sabe, algún día lo descubrirán, por qué no.
A lo mejor también va en nuestra sangre lo de sentirnos ilusionados y lo de desilusionar. Quiero decir, tiene sentido. Siempre hacemos lo mismo, es como un círculo vicioso que no para de crecer y crecer y blablabla.
A lo mejor sobran palabras y faltan gestos.
A lo mejor la ilusión la perdemos cuando esos gestos no existen.
Y a lo mejor desilusionamos por no hacer que existan.
Creo que la única respuesta es que nos han jodido tantas veces que nosotros hacemos lo mismo. A veces incluso pienso que va en nuestro ADN. Tal vez sí, quién sabe, algún día lo descubrirán, por qué no.
A lo mejor también va en nuestra sangre lo de sentirnos ilusionados y lo de desilusionar. Quiero decir, tiene sentido. Siempre hacemos lo mismo, es como un círculo vicioso que no para de crecer y crecer y blablabla.
A lo mejor sobran palabras y faltan gestos.
A lo mejor la ilusión la perdemos cuando esos gestos no existen.
Y a lo mejor desilusionamos por no hacer que existan.
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